
Laberinto de David
Abierto - Al aire libre
Un laberinto es un rito ancestral que fomenta la meditación. El círculo simboliza la unidad y la plenitud; la espiral,
la transformación y el crecimiento. Recorrer el laberinto hacia el centro facilita la purificación y la serenidad de la mente.
El espacio central es un lugar de meditación y contemplación, en el que podemos permanecer receptivos a las bendiciones del silencio. El camino de regreso nos lleva a la integración de la creatividad y el poder amoroso del alma en el mundo.
Se dice que cuando se recorre el laberinto con la mente y el corazón abiertos, se convierte en un espejo que responde preguntas sobre quiénes somos y en qué punto del camino de la vida nos encontramos.
Antes de comenzar, se recomienda hacer una pausa, respirar profundamente y establecer una intención.
Mantén la atención plena y ábrete a todo lo que surja en el camino.
Este laberinto es un homenaje a un gran amigo espiritual, David Monastirsky,
y fue construido para celebrar la unión amorosa de Hugo y Luciana.
Su creación fue un trabajo colectivo de amigos que, con dedicación y cariño, reunieron las piedras de este lugar una a una para dar forma al laberinto. Cada piedra colocada representa la presencia, el amor y la bendición de quienes participaron en su construcción.
La inauguración tuvo lugar la noche del 18 de agosto de 2013. En una ceremonia cargada de significado, los recién casados recorrieron juntos el laberinto mientras sus amigos —los constructores de este espacio sagrado— los rodeaban en un círculo de amor y presencia como testigos de su unión y del camino que comenzaban a transitar juntos.
Desde entonces, este laberinto permanece como un símbolo de amistad, comunidad, amor y transformación, recordándonos
que los grandes caminos de la vida se construyen paso a paso y en compañía de quienes caminan a nuestro lado.
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¿Qué es Meditación?
La meditación no es un destino. Es un camino que comienza justo donde estás.
Meditar no es vaciar la mente. No es alcanzar un estado de perfección silenciosa. La meditación consiste simplemente en aprender a observar, con cada vez menos juicio y más presencia, lo que sucede en nuestro interior.

